La Reserva de Imataca

UN BOSQUE INSUSTITUIBLE EN PELIGRO DE DESAPARECER

Por: Jesús Castillo. Maracay

El bosque nativo de la Reserva Forestal de Imataca, es insustituible debido a su diversidad biológica, su relevancia en la protección de suelos y aguas, su capacidad como regulador de gases y del clima, y sus imponentes bellezas escénicas, entre otros servicios ambientales. Esta Reserva es una de las “fronteras forestales más importantes del trópico a escala global y de Suramérica en particular” . Estos bosques por su alta fragilidad ecológica, su bajísima capacidad de regeneración una vez intervenido, y la posible intensificación del uso minero y forestal al que proyecta el Gobierno venezolano someterlos con el Proyecto de Decreto de Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso de esta Reserva, los sitúan en la categoría de “bosques en peligro de desaparecer”. Talarlos, es prácticamente perderlos para siempre.

 Cortar el bosque natural para convertirlo en unos cuantos tablones de madera, aserrín y unas barras de oro, sacrificando el resto de las especies asociadas que conviven con él, es un crimen ecológico. Imataca, ser vivo, lleno de energía, es también reserva cultural y sagrada, hábitat de pueblos indígenas, y patrimonio natural de todos los venezolanos.

Quienes designaron a Imataca, como Área Bajo Régimen de Administración Especial, tuvieron una visión vanguardista, y hoy casi medio siglo más tarde, cuando la conciencia ambiental mundial ha aumentado debido a la dramática pérdida de miles de especies y ecosistemas en el mundo, y a la movilización masiva de Pueblos que exigen respeto a la naturaleza y la firma de Tratados Internacionales para impedir el cambio climático, la desertificación, la pérdida de la diversidad biológica, la desaparición bosques y fuentes de agua, tenemos en Venezuela el compromiso de profundizar la protección de los bosques de la Guayana venezolana y entre ellos los de Imataca, y arrancárselos de las garras de la industria forestal y de la minera.

imataca

La protección de las fuentes de agua es la columna vertebral para el futuro de la vida en el planeta. Toda nuestra vida está relacionada con el agua. Nos gustaría creer que hay un infinito suministro de agua en el planeta, pero esto es trágicamente falso . Es por lo que, la escasez de agua tiene preocupada a la Humanidad. Para el año 2025, más de dos tercios de la población mundial sufrirá problemas de agua y un tercio vivirá en condiciones de absoluta escasez de agua, esto se traduce en enfermedades, pérdida de la seguridad alimentaria, aumento de la pobreza, miseria entre otros. La relación agua-bosque es indivisible, el camino del agua a través del bosque permite proteger el agua y que esta fluya hacia los ríos. La deforestación (por la actividad forestal, la quema, la minera, etc.) interrumpe la protección y flujo continuo del agua.

En el informe final para el Ordenamiento de la Reserva Forestal Imataca, realizado por el Instituto de Zoología Tropical de la Universidad Central de Venezuela y el Ministerio del Ambiente de los Recursos Naturales, de fecha Diciembre, 2002 y en el que supuestamente se basaría el Borrador del Nuevo Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso para sustituir el tan cuestionado Decreto forestal-minero Nº 1.850 de 1997, se encuentran afirmaciones tales como: los bosques tropicales remanentes están desapareciendo rápidamente; la tasa de extracción del recurso no debe exceder la tasa de renovación o sustitución del mismo; la renovación natural del recurso bosque es muy lenta y poco conocida y a su vez depende del ecosistema bosque del cual las especies de árboles de importancia comercial son apenas uno de sus componentes; el aprovechamiento forestal y minero produce impactos sobre los suelos, la hidrografía, el micro clima , la vegetación , la fauna, las comunidades humanas y la diversidad biológica en general; las plantas medicinales están entre los recursos más valiosos del bosque.

Estas afirmaciones nos llevaron a pensar, ingenuamente, que el nuevo Decreto de Ordenamiento y Reglamento de Uso de IMATACA, elaborado por el Ministerio del Ambiente, recogería el espíritu de la lucha por la defensa de los Bosques de Imataca, emprendida por ecologistas, científicos, e indigenas y reflejaría el compromiso del Presidente Chávez en su campaña electoral, cuando movido por el conflicto de Imataca (1998), manifestó públicamente, que, si para sacar el oro había que acabar con los bosques, entonces nos quedaríamos con el bosque!. Esperábamos que el Nuevo Plan, incorporara las numerosas propuestas de declarar gran parte de la Reserva Forestal de Imataca como PARQUE NACIONAL IMATACA, O RESERVA DE BIOSFERA IMATACA, pues estos bosques, además del servicio ambiental que prestan, nos hacen y nos harán muchísima falta para mantener la estabilidad atmosférica, limpiar el planeta y mantener las fuentes de agua dulce.