Aragua requiere una política integral en el manejo de residuos sólidos

Por: Jesús Castillo/Alfonzo Herrera.Maracay

La problemática de la basura en el estado Aragua es estructural y multidimensional pues concurren un conjunto de factores que interactúan de distinta forma requiriéndose para ello un abordaje sistémico e integral, en él que participan varios factores que producen una mayor generación de residuos y desechos, destacándose:

a) Incremento de la población.

b) Un mayor consumo.

c) Utilización de procesos productivos que no toman en cuenta el ciclo de vida del producto.

d) Incremento del uso de empaques.

Estos Factores aumenta los flujos de residuos y desechos en el proceso, con incidencia directa en los aspectos técnicos – operativos de las distintas etapas de la gestión afectando la capacidad de carga de los vertederos existentes, adicionalmente incrementando los gases de efecto invernadero.

Un aspecto fundamental en la gestión de residuos y desechos sólidos son Las Políticas a implementar de reducción de volúmenes de residuos y desechos en forma local y regional. Ello requiere llevar controles de los sitios de disposición final en cuanto al registro de volúmenes de desechos entrantes para determinar la vida útil del mismo. Se deben incorporar dentro de estas políticas, Estudios de prospección para definir nuevos sitios de disposición final adecuados en capacidad, en función de uso según el plan de ordenación del Estado desde un punto de vista Sanitario y Ambiental.

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Así mismo, la Gestión Integral de Residuos y Desechos Sólidos comprende el manejo en cada una de sus etapas, desde la generación, limpieza o barrido, acopio, recolección, almacenamiento, reciclaje, transferencia, tratamiento, disposición final, clausura y post clausura de rellenos sanitarios, las actividades necesarias para reducir o minimizar la generación de residuos y desechos Sólidos y la recuperación de materiales aprovechables. Igualmente, se establece claramente la corresponsabilidad de los generadores y de los que prestan el servicio para las otras etapas de la gestión de residuos y desechos urbanos de manera de propiciar una mejor calidad de vida a través de garantizar un ambiente sano. Bajo este marco de referencia en los últimos años el Estado Aragua presenta sistemáticamente serios problemas en la recolección, transporte y disposición final de la basura producto de las constantes improvisaciones por parte de los gobiernos locales quienes de acuerdo a la Ley orgánica del Régimen Municipal tienen esta competencia, así como de la falta de adecuación de unidades recolectoras como la operación de los vertederos acordes con las exigencias de la normativa sanitaria. Entonces podemos apreciar que los Municipios como Mario Briceño Iragorri, Santiago Mariño, Francisco Linares, Alcántara, José Ángel Lamas entre otros carecen de rellenos sanitarios, generándose vertederos a cielo abierto en toda la geografía de la ciudad  lo que complica la situación, por contribuir con considerables aportes al vertedero de San Vicente del Municipio Girardot.

El colapso de los vertederos al no existir una planificación para su operación ha llevado a la contaminación de acuíferos que conlleva a la existencia de pasivos ambientales que deberán ser tratados en el corto plazo. La operación de dichos vertederos se hace cada día más complicado, ya que las máquinas no pueden realizar de forma efectiva labores como el adecuado compactado del terreno, la aireación de los residuos para eliminar acumulación de gas metano por ausencia del trazado de vías y separación de patios, aumentando el número de incendios y la proliferación de vectores trasmisores de enfermedades. Ello sin duda será en el mediano plazo un problema de salud pública que generara una aguda crisis en la prestación de este servicio, para ello proponemos formular un plan integral de Manejo de Residuos sólidos para Aragua que involucre:

  • Desarrollar un plan de Gestión de los Residuos para Aragua a objeto que el ente rector (Ministerio del Ambiente) asigne los recursos que el estado requiere a fin de adecuarse en esa materia.
  • Reconversión de vertederos de cielo abierto a rellenos sanitarios todos los vertederos existentes en el estado Aragua
  • Activación del relleno Sanitario de Guayabal, bajo la normativa sanitaria vigente.
  • Dotación y equipamiento a los gobiernos locales de modernas unidades recolectoras de basura.Impulsar con los gobiernos locales las mancomunidades en aquellos municipios que no posean rellenos sanitarios.
  • Construcción de estaciones de reciclaje y transferencias que alberguen la basura con una residencia no mayor de 24 horas, en aras de ser más eficiente la recolección.
  • Impulsar con los gobiernos locales la adecuación de las ordenanzas que rigen la materia de residuos sólidos
  • Ajustar a la LOPCYMAT la operación de recolección transporte y disposición final de los residuos a fin de garantizarles a los trabajadores las condiciones de medio ambiente del trabajo.

La crisis sanitaria de la cuenca del lago de los Tacariguas

LA CRISIS SANITARIA DE LA CUENCA DEL LAGO DE LOS TACARIGUA ES HOY UN GRAN PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA.

Por: Freddy Carquez.Maracay

Cuando pasamos revista a los negativos efectos que actualmente  se producen en la interrelación entre los seres humanos y la naturaleza que los rodea y les sirve de soporte en la amplísima y hermosa región de la Cuenca del Lago de los Tacarigua, encontramos todo un conjunto de indicadores, ampliamente demostrativos de la existencia de una profunda distorsión de la convivencia  indispensable entre la naturaleza y el ser humano, generadora de conflictos crecientes, tanto en frecuencia como en importancia, dificultades que afectan las condiciones y la calidad de la vida de los habitantes de un área geográfica que alberga a millones de ciudadanos.

Problemas que no empezaron ayer y cuya existencia comenzó ya hace unas décadas, cuando el sistema de comunicaciones de la región central  que tiene como eje la autopista regional del centro, pero en el cual están incorporados  las vías que conectan la región capital con el centro del país, con los llanos y occidente, dio claras señales de saturación y congestión, demandando una respuesta  de  ampliación, seguridad  y mantenimiento vial, que se adelantara a lo que hoy es  una elevada morbi-mortalidad de nuestros ciudadanos a consecuencia del volumen de accidentes que ocurren. Problemática que en la actualidad se ha complicado, al ponerse en riesgo la existencia de la infraestructura vial,  como una clara consecuencia del erosivo efecto de las aguas del Lago sobre las instalaciones, especialmente el viaducto de la Cabrera.

Dificultades,  que se aprecian con mucha claridad en la atención medico-asistencial de una población cuyo crecimiento ha sido muy superior a las ofertas de atención construidas por el estado, es sabido que los valles de Aragua y las riberas del Lago se convirtieron en áreas de expansión urbanística para la migración poblacional interior, provenientes tanto de la capital como de los llanos centrales, generándose con su presencia una nueva demanda de servicios públicos entre los cuales destacó rápidamente, el trabajo, la vivienda, la educación y la infraestructura sanitaria.

Necesidades frente a las cuales las respuestas urbanísticas no solo han sido limitadas, sino profundamente equivocadas, el desorden y la improvisación condujo a carencias sanitarias extremas en los múltiples asentamientos organizados (ausencia de agua potable, de  eliminación de excretas y recolección de basura). Además una gran parte de  la construcción se ha realizado en los lechos de las quebradas, de los ríos y del Lago, ignorando inexplicablemente los riesgos  y las profundas insuficiencias en materia de infraestructura sanitaria de la mayoría de los “desarrollos” permitidos.

Deformaciones urbanísticas inexplicables, estimuladas por la avaricia y amparadas por la demagogia político-electoral y  la corrupción, porque resulta incomprensible que se ignorara semejantes abusos  en los consejos municipales, gobernaciones  de estado y en Miraflores; la experiencia humana sobre los efectos de los fenómenos naturales es ampliamente ilustrativa, de cómo  las aguas regresan  a sus lechos, con resultados trágicamente demoledores en más de una ocasión, resultando muy importante recordar nuestra experiencia nacional (Vargas) y regional (El Limón).

Y en paralelo a los aspectos poblacionales, urbanísticos y de infraestructura ya descritos, cuyo desarrollo tiene ya dos a tres décadas, también se ha gestado un proceso de contaminación de las aguas del Lago como consecuencia de la descarga de desechos industriales de las numerosas empresas e instalaciones que se han establecido en la periferia de las ciudades existentes en la región, particularmente de  Valencia. Residuos químicos y metálicos de los procesos de transformación, de elevada capacidad tóxica (cancerígena y degenerativa) ya demostrada por la experiencia internacional y que no han recibido una buena parte de ellos  el tratamiento adecuado para reducir o eliminar su letal efecto, efectos profundamente negativos para la salud de nuestra población y los cuales se encuentran en  pleno crecimiento apuntando a las nuevas generaciones.

Sobre este panorama de debilidades e importantes limitaciones se ha sumado la acción  de la naturaleza, cuya acción se ha hecho irreversible y creciente,   con efectos que han puesto al desnudo todo el conjunto de factores y errores descritos, la erosiva  actividad del agua sobre el tejido urbano de la vecindad, ha dejado de ser una particularidad, se ha convertido en una situación que compromete el destino de numerosas poblaciones instaladas en las urbanizaciones construidas en los municipios ribereños.

Y en su  indetenible avance, las aguas del Lago han desencadenado una sistemática ofensiva, en la cual convergen un conjunto de mecanismos que en los hechos se potencian, profundizando el deterioro del proyecto comunicacional, productivo, urbanístico y sanitario que se ha  ejecutado durante varias décadas en el centro de Venezuela y en el cual se han cometido los mismos errores que en décadas anteriores están muy presentes en las políticas públicas construidas en el poblamiento   contemporáneo del Valle de Caracas.

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Millares de ciudadanos venezolanos se encuentran hoy en refugios, el agua del lago se comió sus viviendas, destruyendo además sus pertenencias, desordenándoles el modo de vida, empobreciéndolos e incluso dejándolos sin sus trabajos (agricultores y criadores). Sin embargo las desgracias ocasionadas por nuestra torpeza no han quedado en las dificultades descritas, en los hechos han superado a las ya señaladas, la erosión urbanística esta mucho más allá de los millares de maracayeros o valencianos visiblemente afectados, las aguas subterráneas se comportan como el “comején”, destruyen la infraestructura de las viviendas e inutilizan los sistemas de eliminación de excretas, contaminando el agua de consumo humano.

Verdaderos lodazales se extienden en las vecindades  de los municipios ribereños (11 aragüeños y 9 carabobeños), facilitando la formación de  lodazales que ya se han convertido en criaderos de los muy conocidos vectores de patologías  altamente peligrosas como el dengue, el paludismo y la fiebre amarilla.

Aguas en las cuales el impacto de las excretas y la basura, las ha convertido en un venenoso vehículo de todo tipo de gérmenes, entre los cuales destacan los virus, las bacterias y los parásitos, clásicos enemigos de la salud y de la vida de nuestros niños. Situación de crisis hoy y la cual había sido ampliamente superada durante la primera mitad del siglo pasado, cuando el sistema sanitario nacional logró doblegar las enfermedades infecciosas y parasitarias, incluidos el paludismo y la tuberculosis, reduciendo su incidencia en la región a su mínima expresión.

Como podemos apreciar los riesgos para la salud, la prosperidad y la vida de nuestros compatriotas en la crisis de la cuenca y que estamos explicando son numerosos, pero entre ellos se destacan los siguientes:

  • la posibilidad de una inundación masiva con el trágico resultado de centenares de muertos acompañados con la destrucción de millares de viviendas y decenas de miles de damnificados;
  • el desarrollo de fenómenos epidémicos (dengue, cólera, tifoidea) cuyas consecuencias también serían muy trágicas dada la morbi-mortalidad que se generaría;
  • un tercer jinete del apocalipsis está dado el fantasma dramático del hambre, el desempleo y la violencia, indeseables componentes del desarraigo y el empobrecimiento que vive   una buena parte de nuestra población;
  • y por último la posibilidad de una gran fractura en la autopista regional del centro con sus caóticos efectos, ocasionada por el deslizamiento de un segmento de la vía, producto del efecto erosivo del agua del lago.

 

 

El lago de los Tacariguas y sus implicaciones ambientales y sociales

Por: Jesús Castillo - Maracay.

La Cuenca del Lago de Valencia o Los Tacariguas es una unidad Hidrográfica de  carácter endorreico que posee una extensión 3.450 kilómetros cuadrados (0,3 %  del territorio), es la segunda cuencas más importante del país, después del Lago de Maracaibo. Concentra el 13 % de la población de la región Central, es decir unos 4.750.000 habitantes según el último censo de población y vivienda, alberga el 30% de las industrias manufactureras, el 3 % de los suelos con vocación agrícola, con una alta biodiversidad. Por otra parte dentro de la cuenca existen tres  Áreas Bajo Régimen de Administración  Especial (ABRAE), el Parque San Esteban con 44.050 hectáreas, el Parque Henry Pittier con 107.800 hectáreas y el monumento natural Pico Codazzi con 11.850 hectáreas respectivamente; en este amplio territorio se encuentra el Lago de Valencia o los Tacariguas cuyo espejo de agua en la actualidad es de 460 kilómetros cuadrados. Así mismo este importante reservorio de agua es compartido por dos entidades federales: Aragua y Carabobo, teniendo influencia en once (11) municipios del primero y nueve (9) del segundo respectivamente por formar parte de sus planicies aluviales.

En otro orden de ideas se puede señalar que la Cuenca del Lago de Valencia, presenta un conjunto de problemas ambientales tales como: La expansión urbana, la concentración de industrias, la actividad agrícola, disponibilidad y calidad del agua, emisión de efluentes de origen industrial y domésticos (solamente el lago recibe alrededor de unos 360 millones de metros cúbicos de efluentes de origen industrial y domestico al año aproximadamente), la generación y disposición de residuos sólidos, la tala y quema, el desarrollo de de proyectos no sustentables y la falta de sensibilización entre otros, sin embargo en la actualidad quizás uno de los problemas ambientales más grave e importante de América  Latina, es el aumento de los niveles del Lago. Este conflicto se ha convertido en uno de los problemas más grave del país, cuyo costo social más significativo ha sido el desalojo de numerosas familias que habitaron, por más de veinte años, viviendas construidas en terrenos no aptos para usos urbanísticos.

Durante 1975 y 1980  fueron construidas muchas urbanizaciones  en terrazas cuyas cotas oscilaban entre los 410 y 415 msnm. Para esa época el nivel del lago era de 401 msnm; el cual fue en aumento progresivo, pasando por las cotas 408 en 1999, 410 en 2005 hasta alcanzar 412 en 2011,obligando a muchas familias desalojar sus viviendas a consecuencuencia de la inundación producto del incremento del nivel del lago.

El origen de este problema estuvo en la expansión urbano-industrial hacia las zonas no aptas para tales fines, contradiciendo los principios básicos del ordenamiento territorial, en particular en áreas como cuencas cerradas. Por otra parte el  incremento en el uso urbano-industrial de las tierras planas de la cuenca está estrechamente ligado a lo antes señalado toda vez que el estado Venezolano desde 1980 hasta la fecha ha estimulado la ocupación desordenada del territorio de la cuenca, principalmente en sus áreas planas, incidiendo en el aumento descontrolado de sus efluentes urbanos e industriales que unido al aporte de sus 22 ríos que tributan sus caudales de agua al lago, mas el aporte de agua derivado desde la cuenca del Pao-Cachinche, localizada en el vecino estado Cojedes, cuya importación para el año 1983 era de 7 metros cúbicos/segundo y para el año 2011 está por encima de los 16, es decir en tan solo tres décadas los planificadores del desarrollo urbano-industrial de este ecosistema estimularon mas del100% el abastecimiento de agua para tales fines, sin considerar las consecuencias negativas que tal decisión traería para la gente que hoy vive un drama humano impresionante. Por otra parte para 1982, se contabilizaban unas 1300 industrias que tenían asiento en la cuenca del lago y alrededor de 150 utilizaban agua en sus procesos industriales, incluyendo fabricas de pinturas, papeles, cervecerías, productos químicos, fármacos y de plástico, entre otras cuyos efluentes con alta concentración de metales pesados y otras  sustancias toxicas son vertidos directa o indirectamente al lago.

Bajo este marco de referencia a partir de 1999 comienza a producirse un conjunto de migraciones de carácter externo e interno de continentes humanos hacia otros municipios del área metropolitana de Maracay como lo son  Santiago Mariño, Libertador y  Francisco Linares Alcántara respectivamente, generando caos en el equipamiento urbano, frente a la carencia de centros asistenciales, escuelas, redes viales, transporte, fuentes de empleo entre otras, traduciéndose en un conflicto de carácter social que crece a la par del lago, con afectaciones directas e indirectas sobre la economía local, así como las disponibilidad de producción de viviendas que retrasan a quienes en condiciones normales demandan una solución, evidentemente se cae sobre la improvisación y quedando la planificación del territorio ausente como política pública. En presente aun permanecen aproximadamente unas 7.000 personas en  29 refugios tales como: hoteles, escuelas e instalaciones militares con la tendencia incrementarse en los próximos días.

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Misión, Visión

Quienes Somos:

Es una  Asociación Civil  sin fines de lucro dedicada a mejorar la calidad de vida a través de la educación ambiental, la participación comunitaria y la integración con otros grupos u organizaciones. La fundación está formada por profesionales en diversas áreas, con lo que se garantiza el enfoque multidisciplinario, en cualquiera de los proyectos que nos proponemos desarrollar. Combinamos métodos tradicionales de enseñanza con nuevas tecnologías para lograr nuestros objetivos y producir efectos multiplicadores.

Misión:  

Sensibilizar a la comunidad en general y a las instituciones sobre la necesidad de crear una nueva Cultura del Agua que permita el desarrollo justo y una gestión sostenible e integrada de los recursos hídricos en el mundo.Así mismo, el cumplimiento de acciones de todo tipo destinadas a mitigar los efectos negativos de la falta de recursos hídricos apropiados.

Visión: 

Ser una organización por excelencia en Venezuela y el Mundo logrando el enlace de la comunidad educativa, comunidad general, organismos públicos y privados para ejecutar Eventos Tecnológicos Nacionales e Internacionales, con miras a la construcción de una Nueva Cultura del Agua.